Desde adolescente tuve interés en lo social, y lo social implica cambios, cuestionar el status quo, observar lo que no es evidente y tener la certeza que se puede modificar para el bienestar de las personas.
Estudiar Trabajo Social me mostró la coherencia entre mis valores y el desarrollo profesional. Así llegué a certificarme como Coach hace 10 años. Hoy tengo tres certificaciones y nivel de Master Coach. Un viaje de conocimiento y aprendizajes donde lo he pasado muy bien.
Pensando en mi desarrollo profesional creo que lo que hay en común han sido las decisiones drásticas que han cambiado mi rumbo, esas que todo el mundo me decía… ¡te estás tirando al vacío!… Pero yo tenía la certeza que era el camino. No por algo mágico, sino más bien porque esos cambios fueron en el “tiempo perfecto” para desafiarme a aprender de lo nuevo y potenciar mis cualidades.
Hoy la vida me ha puesto en un nuevo desafío… Y por ello creo que “el tiempo es perfecto”,
especialmente cuando buscas una transformación, pero una que te complete a ti, no a otros.
Aprendí que no necesitamos ir más rápido, sino más profundo. Que cada paso, incluso los inciertos, nos llevan a donde debemos estar.”